lunes, 28 de mayo de 2018

Entre flores, la efímera felicidad que se desea eterna y estanca.

La Diosa aparece vestida de morado, los deseos entre dientes de león que el viento se lleva lejos. Margaritas blancas que recuerdan los juegos infantiles en los que el amor inconsciente nos hacía soñar si el último pétalo arrancado acababa en positivo. Todo ello y tú a mi lado.

Pararía el tiempo por estar siempre así. Exiguo siempre cuando disfruto de tu presencia. A mi no me gusta echar de menos, ya lo hago a todas horas.

Tu presencia me transporta. Ojalá todo fuese más fácil. Ojalá los sueños de ese futuro que tanto persigues fueran otros, ojalá... todo cambiase, pero en la dirección opuesta.



sábado, 26 de mayo de 2018

Alzar el vuelo feliz, embaucada por las bellas palabras leídas en un blog, para poco después recibir un perdigonazo en el aire que te desgarra el alma.

Otra vez.

Y caer en pleno vuelo sin ánimo ni fuerzas en manos de quién ha disparado, que promete curarte, a sabiendas de que posee el arma que puede matarte...

Y sentirte débil, vulnerable. Un juguete roto al que van a intentar reparar, y solo Destino sabe si acabará también en el vertedero.

El dolor del desgarro es inconmesurable.

jueves, 24 de mayo de 2018

Exitium.

Cuando todo acabe nunca más.

Nunca más, ya está decidido. Porque todo es demasiado enrevesado para un corazón antiguo.
Nunca más buscar, nunca más sentir o gustar. volver a las premisas del doloroso pasado, que realmente no estaba tan mal como yo creía.

La soledad aporta la tranquilidad del caminante, que pisa firme el camino directo hacia la muerte. Un camino gélido, pero no angosto. Un camino oscuro, pero bien asfaltado. El camino correcto.

Ahora mientras, camino por estos otros parajes desconocidos de antaño, de la mano de quien sabes, no acabará enlazado de por vida a ti. Es todo lo triste y todo lo bello que puede serlo en diametral simetría.

Pero nunca más será, cuando todo acabe. Exitium.



lunes, 14 de mayo de 2018

Me inscribí como opositora de amores. Quería sacar una buena plaza, estable para toda la vida, pero creo que no me he estudiado el temario correcto. El mío está algo desfasado.

Me preparé bien las oposiciones para toda la vida. Pensaba que sería fácil, que era lo correcto. De hecho, creo que no entiendo otro temario. No lo proceso.

Y ahora las cosas han cambiado. A mi gusto para peor. Las plazas que se ofertan son plazas compartidas, dicen que no tienes un puesto fijo, ni siquiera la misma mesa de despacho es para ti, en ella se sienta quien le apetece. Tus bolígrafos y cuadernos realmente no son tuyos, nada es tuyo, lo puede usar cualquiera. Y lo mejor de todo, de un día para otro pueden despedirte. La seguridad es algo obsoleto tendente a desaparecer.

Y yo miro a todos esos que tienen y sí, claro que lo tienen, sus puestos fijos. Generaciones anteriores e incluso de la mía propia que disfrutan de esa serenidad que proporciona todo lo estable. Y me siento de nuevo que no encajo, que he perdido mi centro, mi meta está borrosa, mi vida es inestable. Mis sentimientos, un infierno.

domingo, 13 de mayo de 2018

Dime si merece la pena.
Dime si merece la pena desvivirse por avivar la llama que nunca estuvo encendida. Que humeaba tenue y cruel imaginación me hizo pensar que podía ser ardiente fuego.

Dime claro y alto, si agarrarse a un clavo ardiendo y quemarse las manos fue alguna vez solución acertada para salvarse de alguna caída dolorosa.

Dime si el dolor de tu presencia es menor que el dolor de tu despedida futura.

Dime por qué piensas que todo es tan fácil, cuando a mi cada día se me complica la existencia a pasos agigantados. No puedo perder mi camino entre rosas muertas que solo pinchan.

Y dedicarte mi alma sin respuesta alguna. Sin respuesta alguna... sin respuesta...

Dime, si sigo así o arranco de cuajo la mandrágora, que grite y que grite, que ya callará. Algún día.

Henri Fusseli - silence.

martes, 8 de mayo de 2018


“Inténtalo, escribe por lo menos quince minutos cada tres días” Me dijo ella. “Tienes mucho que decir, estás aquí para eso. Puedes expresarte a través de la pintura, o de la escritura, pero debes hacerlo. Necesitan comunicarse a través de ti, de lo que tienes que enseñar.”

Desde aquel momento no he parado ni un segundo de darle vueltas a aquella conversación llena de interrogantes. Acudí a ella para aclarar aspectos de mi vida oscuros, y creencias que aún están por determinar en mí. Me habían hablado tan bien, tan mágicamente, que debía intentarlo. Y así era, en efecto. Ella no era un ser de este mundo, era corpórea sí, y llevaba la vida terrenal más ligera y acorde con uno mismo que se puede conseguir en este mundo tan depravado, pero en su esencia su espíritu, su alma, no era solo humana. “Escribe” – me dijo- Y eso estoy tratando de hacer, contando todo lo que, en la medida de mis posibilidades, ellos intenten decir a través de mis palabras y mi humilde mensaje al mundo.
Será difícil entenderlo, estoy segura de ello. Nada es sencillo cuando dormimos la conciencia en pos del dinero, del trabajo exasperante de un día entero, de la rutina impuesta del gimnasio y el enfado frustrante al volante tratando de avanzar a duras penas entre otros iguales a nosotros. Nada lo es ahora, ni lo fue hace años, ni tan siquiera hace siglos. No podemos ni imaginar cómo se sentían nuestros ancestros tratando de vivir sus vidas en un mundo hostil que siempre dificulta la propia existencia. Solo algunos logran ser felices, porque logran estar tranquilos. Ese es el resumen de todo.

Llevo en mi sangre litros de historia. Esa historia oculta que florece marchita cuando menos te lo esperas, que resurge como un grito de auxilio cuando parece que todo es perfecto, o todo está acabado a la vez. Esa memoria eterna, que arrastro de todos los que antes llegaron y se fueron, cuyos recuerdos se pierden lentamente, cuyo polvo descansa disperso por los confines de la tierra. Ellos, mis ancestros, son los que hablan a través de mí. Ellos son y serán siempre, la base de la existencia primera, la que determina cómo debemos ser y cambiar para recuperar lo poco que nos queda hoy, si ambicionamos seguir viviendo. Pero no como hasta ahora.
Muchos, demasiados. En las reglas autoimpuestas por nosotros mismos contemplamos rictus erróneos de un pasado salvaje, que ahora no procede. Una luz de esperanza perdida que se alarga tanto, que se acaba perdiendo. Es la vida sí. Llevada al extremo, temiendo a la muerte sin causa justificada y alargando lo que tenemos por deprimente que sea. Buscamos desde tiempos remotos la fuente de la eterna juventud para perderla definitivamente: ya la poseíamos. ¿Quién desea vivir la existencia carnal por los siglos de los siglos? Solo quien perdió la fe en el alma. Y te hablo de otros planos, porque tu energía nunca desaparecerá. Pero, ¿qué es lo que te ata a la tierra, a su gravedad, a sus posesiones y a sus dolencias materiales? No éramos ni más ni menos felices cuando todo se reducía a la mitad. Hemos perdido en el camino la enseñanza transmitida, el legado perpetuo de nuestros ancestros y ancestras, de quienes hoy en día vigilan o simplemente descansan del otro lado. Encarnar y desencarnar en un constante baile de años, de ciclos, de cosechas y estaciones infinitas, variables, mutables, pero inagotables. Engendrar era lógico en un tiempo remoto en el que los recursos superaban con creces lo soñado, vivir con voluntad, con serenidad y acordes a los tiempos. Esa era la premisa. Catrina presente allá, el Tótem acá, el recuerdo inmutable del final del camino, donde empieza otro. No es desaparecer, es cambiar. Ellos lo sabían bien, a nosotros se nos ha olvidado.


Hoy el cementerio estaba lleno. Lleno uno, lleno el otro.
Muchos grandes mueren en verano... en agosto.
Mucha gente querida, y alguien a quien querré siempre. Te dije no te olvidaré, y lo cumplo. Lo cumplo.

Sabía que estabas a mi lado, ya no sé si sigues. Si no das a basto te pido que cuides de Inés, y que nuestra vida no sea... tan dificil.

Todo se complica, cada día surge algo nuevo. La falta de dinero, el despropósito, la falta de ahorros, la falta de cariño, la falta. En general siempre la falta.

Huyo de la gente a la que últimamente no soporto. No quiero que me hagan daño, no quiero mas negatividad. Me aislo.... oh sí, me aíslo en un globo de soledad alentadora y estupenda. No sé si es lo correcto...

Busco alternativas al ocio que me gustaría pero no es para mi, no tengo amigos pero tampoco salud ni dinero. Por cualquier causa o motivo tengo que cambiar... ¿es realmente de hecho, lo que me gusta? ¿O es una auto obligación impuesta? ¿Qué es realmente lo que me gustaría si pudiese elegir?

Agotada por el dolor de la enfermedad, de la que parece, no me quejo lo suficiente.

Hace ya, demasiados años de todo, y aún no sé por donde comenzar a restructurar mi vida.



Siento que le fallo y me fallo. Siento.... lo siento.

No sirvo, nunca serví, siempre he tomado decisiones incorrectas, pero....
“si miro hacia atrás estoy perdida” decía Kaaleshi....



domingo, 6 de mayo de 2018

El cuervo grazna, en la claridad de los días luminosos que a todos gustan, pero yo no entiendo. Aletea sus alas, espantosamente, para recordarme lo que por un instante creía haber olvidado.

El cuervo negro de la verdad y la razón me recuerda, que soñar es de débiles.
Su aleteo continuo, risa floja de Destino, que me manda regalos envenenados. Y se ríe.. a carcajadas ensordecedoras, de mi desgracia.

El cuervo alerta, el cuervo avisa, me retiene en mi propia cuerda floja de la existencia sin sentido... ¿te enamoraste de nuevo? Nunca será correspondido.
Ese es mi aviso. Ese es tu sino. Aprendiste a no soñar... ¿por qué lo hiciste?

martes, 1 de mayo de 2018



Beltaine, 1 de mayo de 2018



Oh! Diosa del amor y del placer, oh Diosa amada que todo lo puedes... este Beltaine has permitido que salga por fin de mi osado e indiscreto celibato, para conocer a alguien que bien sabes tú, cómo me gusta...

Oh Diosa, que has permitido que tal persona se cruce de alguna manera en mi vida, ayúdame a que permanezca, aunque solo compartamos un letargo de su tiempo hasta que la vida le encamine hacia lo que se merece.
Tú sabes bien, oh Diosa, que no quiero robar a nadie el preciado bien de su juventud, pero creo que merezco ser feliz con alguien que, como él, me llena tanto... aunque sea por un tiempo.

Deja que saboree los placeres que otorgas, los placeres terrenales, la compañía, la conversación completa, el amor discreto, la compañía completa. Oh Diosa, a ti te lo suplico. A ti te lo pido con el corazón en la mano.