Dónde yo pongo sueños... solo encuentro peros.
Me surgen por qués a tanta emoción distante.
Sería tan fácil, de proponérselo así...
¿Será otra persona?
¿Será aquello en mi que os repudia?
Maldita sea.
Supongo que esto también pasará.
No me queda más remedio.
El desprecio duele tanto...
Mataré los sueños con diazepam. Mantener la mente en blanco, dormir... repudiar la vida.
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