Sopla la Dama de la tristeza enfundada en blanco, sopla y apaga las velas de los dulces deseos que se marchitan entre vacuos recuerdos imaginarios.
Marchitos recuerdos que marchitan rostro. La efímera alegría ficticia se desvanece como si nunca hubiera ocurrido.
Es que nunca había ocurrido. Lo admito.
No tengo ganas ya de batallar en guerras perdidas. Hoy leí el canto de un libro que decía "Si tu me dices ven, lo dejo todo - pero dime ven-" . Y eso es justo el resumen: lo dejo todo, pero no me dices ven.
Ahora también dejo la ilusión de lado.
No me incluyes ni en tu vida ni en tus pensamientos. Nunca lo harás. Tus palabras se ocultan entre educadas frases de diplomacia casera. No es no, y no sólo lo es por ahora.
Nunca debí confiar. Tus límites autoimpuestos son la barrera más infranqueable a la que jamás me he enfrentado.
Porque ni te gusto ni te intereso. Craso error, inimaginable dolor.
martes, 23 de abril de 2019
sábado, 20 de abril de 2019
Dónde yo pongo sueños... solo encuentro peros.
Me surgen por qués a tanta emoción distante.
Sería tan fácil, de proponérselo así...
¿Será otra persona?
¿Será aquello en mi que os repudia?
Maldita sea.
Supongo que esto también pasará.
No me queda más remedio.
El desprecio duele tanto...
Mataré los sueños con diazepam. Mantener la mente en blanco, dormir... repudiar la vida.
Me surgen por qués a tanta emoción distante.
Sería tan fácil, de proponérselo así...
¿Será otra persona?
¿Será aquello en mi que os repudia?
Maldita sea.
Supongo que esto también pasará.
No me queda más remedio.
El desprecio duele tanto...
Mataré los sueños con diazepam. Mantener la mente en blanco, dormir... repudiar la vida.
martes, 16 de abril de 2019
Über den Verfall der Liebe (fragm.)
Der Liebesakt
Soll nicht mehr gelingen.
Die Vermischung erfolgt noch,
Aber
Die Umarmung ist eine Umarmung von Ringern. Die Frauen Haben die Arm zur Abwehr erhoben, während sie Von ihren Besitzern umgangen werden.
(Bertolt Brecht)
Soll nicht mehr gelingen.
Die Vermischung erfolgt noch,
Aber
Die Umarmung ist eine Umarmung von Ringern. Die Frauen Haben die Arm zur Abwehr erhoben, während sie Von ihren Besitzern umgangen werden.
(Bertolt Brecht)
miércoles, 10 de abril de 2019
Vienes.
Vienes y me embarga la felicidad del recuerdo de los días pasados contigo.
Vienes y mi sangre fluye lustrosa, entre el gozo y el miedo que me paraliza pensando que mejor, no me haga ilusiones por si decides lo contrario.
Vienes, y no puedo pensar en otra cosa.
Todos los días pasa por delante de mi ventanilla un chico invidente que me recuerda a ti. Todos los días imagino que eres tú, que vienes y me das una sorpresa, fundidos en un profundo abrazo...
Vienes. Ahora vienes. Es todo tan bonito que resulta aterrador.
Vienes y me embarga la felicidad del recuerdo de los días pasados contigo.
Vienes y mi sangre fluye lustrosa, entre el gozo y el miedo que me paraliza pensando que mejor, no me haga ilusiones por si decides lo contrario.
Vienes, y no puedo pensar en otra cosa.
Todos los días pasa por delante de mi ventanilla un chico invidente que me recuerda a ti. Todos los días imagino que eres tú, que vienes y me das una sorpresa, fundidos en un profundo abrazo...
Vienes. Ahora vienes. Es todo tan bonito que resulta aterrador.
sábado, 6 de abril de 2019
jueves, 4 de abril de 2019
Exhalando a golpes el pútrido aliento que emana cargado de gritos. Así me encuentro, cuando el desahogo se vomita sin remedio.
Cuando fluye todo lo que callabas, de forma desesperada, como si de una posesión se tratara... Imparable, imperdonable.
Un grito ahogado en la desesperación de quien da esperando recibir lo que nunca llega. Lo que nunca llegará.
Y me agarro a una frase diplomática dicha sin gana como un clavo ardiendo que restaura mi vida perdida. Dramática. Patética.
Te pierdes en tu talón de Aquiles, te descentra, te domina. Te aniquila.
NO soy persona, ni de una forma ni de la otra.
No puedo vivir sin saber que estas ahí. No puedo, es imposible.
Cuando fluye todo lo que callabas, de forma desesperada, como si de una posesión se tratara... Imparable, imperdonable.
Un grito ahogado en la desesperación de quien da esperando recibir lo que nunca llega. Lo que nunca llegará.
Y me agarro a una frase diplomática dicha sin gana como un clavo ardiendo que restaura mi vida perdida. Dramática. Patética.
Te pierdes en tu talón de Aquiles, te descentra, te domina. Te aniquila.
NO soy persona, ni de una forma ni de la otra.
No puedo vivir sin saber que estas ahí. No puedo, es imposible.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
