El espejo de obsidiana me dijo que sí, que algún día.
La bola de cristal te mostró ante una de mis compañeras.
A otra de ellas, le indicaba que mi fuerza y empuje eran imprescindibles.
El resultado es positivo, bañado de paciencia.
Oh... paciencia... divino tesoro que deja pasar la corta vida que en esta especie tenemos.
Como si los años fuesen lentos como un molino de piedra machacando el trigo.
Pero si es por estar contigo, toda espera será siempre bienvenida con ilusión. Porque todo lo relativo a ti lo merece.
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