miércoles, 13 de marzo de 2019

Cerré las aplicaciones.

Hoy cerré las aplicaciones del capitalismo, las aplicaciones de datting, o lo que es lo mismo: por qué lo llaman "lo que surja" cuando quieren decir sexo.

Este pasado fin de semana lo pasé con mi nuevo amor platónico.
Platónico sí, porque sé bien que no es correspondido.
Y me duele.
Pero prefiero conservarle cerca aunque solo tenga su amistad.
Porque lo vale.
Porque vale MUCHO.
Ahora mismo, lo vale todo para mí.

Y nadie, no va a aparecer nadie que le haga sombra, en el gran mundo de las comparaciones odiosas que surgen sin quererlo. ¿Para qué pues, mantener conversaciones necias y vacías con quien nunca tendrá oportunidad ni de lejos a conquistar mi corazón?
Mi corazón está enteramente ocupado con su sola presencia.

Escucho su voz. Recuerdo su contacto, su olor, su piel... todo me embriaga. Porque le deseo. Le quiero solo a él, y la vida es así de cruel siempre conmigo.