Hace muchos años atrás, aún reinaba un pequeño reino de esperanza, en forma de amistades enmascaradas, cubiertas hasta arriba con la mierda corrosiva de la envidia que tan bien disimulaban, que tan bien me destruyó entonces.
Hace ya mucho, y mucho también ha cambiado. El tiempo dejó paso al olvido, pero la cajita de recuerdos se abre, cuando tu bandeja de correo está saturada y tienes que limpiar algunos... y aparece.
Es cuando aparecen algunas fotografías, éstas que se perdieron entonces por la gracia de la mano de la destrucción...
Y aparecen los recuerdos borrados, por la memoria que no quiere recordar, por el dolor, por los discos duros que cayeron al suelo, y los corazones hechos pedazos.
Ayer, y nunca más. Ayer. Ayer ya no será y no se repetirá, porque recordar duele, no fueron tiempos mejores, ni tampoco peores, sólo diferentes, solo cubiertos por el velo de una falsa ilusión que tampoco lo era.
Estaba tan equivocada entonces también...

