martes, 27 de agosto de 2019

Qué yo me quiero, joder... Qué no van por ahí los tiros. Me da una rabia enorme cuando hablo de lo que a continuación expongo y la gente enseguida salta con la falacia del amor propio. Qué yo me quiero y me adoro, me gusto, me considero preciosa, maja, inteligente, culta e interesante. Pues ojalá encontrase a mi doble! Nos enamoraríamos seguro.

El problema es que todo lo que yo veo en mí, no lo ven los demás. Bueno, acoto: no lo ven los hombres solteros, disponibles, interesantes y que a mi me puedan gustar.

Analizo mentalmente, quizá demasiado, a qué se puede deber. No sé si es un exceso de seguridad y autoestima que da miedo, o que físicamente soy demasiado grande para la sociedad patriarcal. Puede ser que mi aspecto asuste, o que aparente todo lo contrario. Puede ser que no me consideren maja, que crean que soy una frívola o poco interesante. Quizá solo sea que no tengo suerte, o que no sé ligar, ni detecto las indirectas.
No lo sé.

Pero los hechos son los hechos, y el hecho en sí es que, desde que me divorcié ahora va a hacer 10 años, no he conseguido tener una relación estable y duradera. Y me jode.

Me jode ver por ahí tanta pareja que mola y yo tanto deseo. Me jode, que cuando me gusta mucho alguien, como Ángel, éste pasa de mi como de la mierda. Me jode saber que es inútil intentarlo con nadie porque ya sé la respuesta.
Hace poco le dije a un chico que me gustaba y me respondió "gracias". Me arrepentí de haber abierto la boca al segundo y decidí no volver a hacerlo.
Qué condena, la soledad no escogida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.