martes, 14 de agosto de 2018

Cales y arenas

Qué mundo este de cales y arenas, qué mundo este.

Qué el vivir el día a día no es nunca suficiente, mientras forjas el mañana lejano a través de los sueños.

Qué mundo de arenas y cales, cuando bajó la presencia de la Dama Esperanza todo se presentaba armonioso, en una convivencia perfecta, cuando todo parecía sólido y confortable, que te sopla una bofetada dolorosa para presenciar la llegada de Don Dinero que todo lo puede, en forma de noticia en el periódico de Mérida.

Qué sepultada en cal de las grandes, regreso de la arena al mar. Ese mar que siempre reclama lo que le pertenece.
Y ahora intenta emerger de la montaña corrosiva en la que te encuentras sepultada, una vez más... Una vez más.