Simplemente no ser.
Morir da demasiado miedo, morir no es una acción grata de resultados fascinantes.
La vida tiene fecha de caducidad, aunque algunos no la conocen, otros la disponemos a conveniencia...
Sería fantástico no tener que pasar por el dolor o el miedo, para lograrlo.
Me dan envidia aquellos que tienen la oportunidad muy dentro. A mi nunca me pasa, a mi solo me llega el dolor.
No le encuentro nada fascinante a la vida. No le encuentro sentido, no le veo la gracia.
Nada la tiene.
Soy una tullida que elige sus mejores fotos, la realidad no debe conocerse. No debo mostrarme al mundo, nunca. Jamás. Quienes ya estén, permanezcan, y si quieren pues que se vayan. Es que ya nada me afecta. No, no quiero conocer a nadie más... no tiene sentido.
Nada, excepto tener que seguir aquí.
Nada, excepto la pregunta: ¿por qué tuvo que pasarme a mí?
No hay consuelo para un alma muerta y un corazón desalentado. Nada puede a estas alturas hacerme ya cambiar. Pero al menos, ¿podré algún día dejar de tan siquiera, hacerme a la idea?
Lo que me gustaría es imposible. Me falta todo lo básico para ser feliz. Me falta la compañía sincera, la familia, la vida resuelta, la felicidad. Nada, es una miseria imperdonable.
Este verano además, me está matando... el mundo, el mundo es un lugar repugnante.
Morir da demasiado miedo, morir no es una acción grata de resultados fascinantes.
La vida tiene fecha de caducidad, aunque algunos no la conocen, otros la disponemos a conveniencia...
Sería fantástico no tener que pasar por el dolor o el miedo, para lograrlo.
Me dan envidia aquellos que tienen la oportunidad muy dentro. A mi nunca me pasa, a mi solo me llega el dolor.
No le encuentro nada fascinante a la vida. No le encuentro sentido, no le veo la gracia.
Nada la tiene.
Soy una tullida que elige sus mejores fotos, la realidad no debe conocerse. No debo mostrarme al mundo, nunca. Jamás. Quienes ya estén, permanezcan, y si quieren pues que se vayan. Es que ya nada me afecta. No, no quiero conocer a nadie más... no tiene sentido.
Nada, excepto tener que seguir aquí.
Nada, excepto la pregunta: ¿por qué tuvo que pasarme a mí?
No hay consuelo para un alma muerta y un corazón desalentado. Nada puede a estas alturas hacerme ya cambiar. Pero al menos, ¿podré algún día dejar de tan siquiera, hacerme a la idea?
Lo que me gustaría es imposible. Me falta todo lo básico para ser feliz. Me falta la compañía sincera, la familia, la vida resuelta, la felicidad. Nada, es una miseria imperdonable.
Este verano además, me está matando... el mundo, el mundo es un lugar repugnante.
